Personas de todo el mundo se unen para ayudar a dos ancianos cubanos que viven en la miseria

Ancianos cubanos abandonados por el régimen

Después de hacerse viral un video donde se revelan las pésimas condiciones en la que viven dos ancianos cubanos residentes en Holguín, cientos de personas de todo el mundo se han unido para realizar donaciones y ayudarlos.

Esta semana el medio independiente Cubanet hizo público el audiovisual en el que el Daniel Pérez, un señor de avanzada edad, comentaba la triste situación en la que vive junto a la ucraniana Alla Alexandrova Skripnichenko, de 96 años, tras literalmente recogerla de la calle.

Desde entonces, han sido miles los mensajes en las redes sociales, de personas conmovidas por el desamparo que sufren los dos ancianos y se han organizado grupos de apoyo para entregarle comida, ropas y otros recursos materiales.

Hasta el momento y según se ha podido conocer por publicaciones en grupos de Facebook realizadas por la joven Adriana Silva, una de las encargadas de la humanitaria labor en esa provincia del oriente cubano, como resultado de la solidaridad se les pudo comprar una lavadora y un colchón.

Asimismo, han recibido alimentos y se hace referencia a que cualquier persona que desee aportar, puede hacerlo depositando a la tarjeta: 9204 1299 7142 1997 o puede llamar por teléfono al 58105170 y al 58386167.

Igualmente, mediante grupos privados de WhatsApp cientos de cubanos se han sumado para mejorar la calidad de vida de Daniel y ‘La Rusa’ como era conocida la señora en su juventud, cuando trabajaba en el sector de la salud.

Ante la pregunta de numerosos internautas de cómo se pueden acercar a la vivienda, se ha podido conocer que residen en la Calle 6ta, entre 10 de octubre y 24 de febrero, en el reparto Harlem, frente a una bodega de la calle del mismo nombre, conocida como la Calle Mojada, por los abundantes salideros.

¿Quiénes son los dos ancianos de Holguín?

Sobre Daniel Pérez no se conoce demasiado, solo que su inmenso amor y humanismo lo impulsaron a proteger y cuidar a Alexandrova.

En cuanto a la mujer, muchos residentes en ese territorio la recuerdan por su labor en el policlínico Máximo Gómez, donde laboraba en la rehabilitación médica y de acuerdo a testimonios fue una excelente profesional.

Justo eso rememora la usuaria identificada como Maria Beatriz Varona de la Rosa, quien asegura que le “corrigió con su sabiduría y amor tres desviaciones de la columna, cuando yo tenía 11 años. A ella agradezco no ser lisiada y haberme incorporado a la vida normalmente”.

Además, lamenta el toral abandono que se encuentra tras haber entregado la “vida, amor y conocimientos para dar salud y bienestar a tantos holguineros, que fue pionera de la rehabilitación en Holguín”.

Hasta la fecha, los únicos esfuerzos conocidos por ayudar a los dos ancianos, ha sido el del propio pueblo y de cubanos en otras latitudes que se han sumado a la causa. Del régimen local, ni una palabra.

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